ENTREVISTA A RAIJENSTEIN

“No me importaría ser como Hanussen”

Pablo Raijenstein no es un mentalista al uso. Con una puesta en escena original e influencias que van desde el cabaret hasta la literatura o el cine malditos, sus espectáculos presentan un toque retro e inquietante, reflejo de su sentido del humor y su visión de la vida. Y si no, pregúntenle a Little Danny, compañero de viaje en su actual aventura de Mentalismo en el Cine.

¿Quieres saber más? En ElTaumaturgo te lo contamos…

P.- ¿Qué es y cómo nace Mentalismo en el Cine?

R.- Pues, para mí, es el espectáculo que más éxito está teniendo de todos los que he hecho. Está ya en su segundo año, en la sala Artistic Metropol de Madrid, y se trata del primer show que une mentalismo y cine en, precisamente, una sala de cine.

El espectáculo es un homenaje al cine independiente y de género. Artistic Metropol es una sala maravillosa que permite un show con toques de cine de terror, con un argumento en el que tienen protagonismo películas con rodajes terribles, como El Exorcista y Poltergeist, donde se mezclan efectos de mentalismo, mensajes subliminales, esas películas malditas, una sesión con luz estroboscópica (algo que nunca se había hecho antes), Little Danny, que es un muñeco ventrílocuo con el que hago una serie de experiencias…

Entrevista a Raijenstein

P.- ¿Cómo ha evolucionado el espectáculo en este tiempo?

R.- He incluido algún elemento más ‘cárnico’, más material. Como el hilo conductor de la obra es el cine maldito, las películas con consecuencias fatales para el equipo de rodaje, he añadido un nuevo efecto inspirado en la película Freaks (La parada de los monstruos) de Tod Browning, haciendo un homenaje a un personaje presente en todos los side shows, en todas las ferias de freaks, que es el hombre con la piel permeable: capaz de de absorber objetos a través de la piel y, luego, de expulsarlos. He aprovechado para incluir un pequeño ejercicio dedicado al hombre de la piel permeable…

P.- El inquietante Little Danny también apareció en otro de tus últimos trabajos, Ouija House

R.- Sí, ese espectáculo, que ahora mismo está en standby, ha estado en cartel desde junio hasta mediados de octubre del año pasado. Y estoy muy satisfecho con él, creo que es uno de los mejores trabajos que he desarrollado.

Ouija House recoge elementos que ya estuvieron presentes en Matrimonio Chariot, como la relación entre psíquicos/mentalistas de principios de los años 20, con temas relacionados con la hipnosis, predicciones, una nueva cabina espiritista (la cabina Raijenstein) que incluye una vuelta de tuerca a una de las revelaciones finales….

La idea era recuperar el ambiente y el estilo del mentalismo tipo años 20, 30 y 40, de Annemann y otros, algunos de ellos malditos, como Hanussen.

P.- Un show en el que ha trabajado junto a Gema Navarro, según tengo entendido…

R.- Efectivamente. Trabajé mano a mano con Gema Navarro, que ha sido codirectora y coguionista de Ouija House. Gema vio Matrimonio Chariot y Mentalismo en el Cine, le gustó y propuso que trabajáramos juntos. Para mí ha sido muy enriquecedor porque aportó ideas, personajes, la propuesta de recuperar a mujeres mentalistas… Es una persona crítica, que conoce la magia, y que puede generar ideas muy interesantes

P.- Y también retoma la presencia de una compañera de reparto. ¿Prefiere actuar solo o con partenaire?

R.- No me gusta el mago que trabaja con partenaire al estilo tradicional. Me gusta si se crea una relación entre ambos, si ella tiene también un papel, una labor concreta. No que sea un mero florero. Sí que tenga un rol, que forme parte de un conflicto con el mentalista…

Y eso es algo que exploré con Matrimonio Chariot, esa parte canalla de la relación entre el mago y su partenaire. En Ouija House he vuelto a actuar con una actriz, que tiene su texto y su historia, que es un elemento importante en el espectáculo.

P.- ¿Cómo entra Pablo Raijenstein en el mundo de la magia y del mentalismo?

R.- Como muchos mentalistas y magos, desde los 7-8 años ya me empiezo a obsesionar con juegos y cajas magia. Con 11 años, descubro la tienda de magia de Encarnita [Magia Estudio, en Madrid] y empiezo a hacer pequeños talleres de magia aquí y allá, coincidiendo con inicio de la Escuela de Ana Tamariz.

Luego, durante unos años, me centro más en otros ámbitos. Me dedico al arte dramático y formo grupos perfórmicos con estética 90, hardcore, tema escarificaciones, cercano a la corriente fetish… Después me formo en una escuela de circo. Después me interesa el tema de la creación y el vídeo y me formo en imagen y sonido

P.- ¿Y cuál es el punto de inflexión para volver la magia?

R.- Pues decido retomar la magia, que estaba en un segundo o tercer plano, cuando leo un libro sobre la vida de Erik Jan Hanussen [mentalista alemán de los años 20 y 30] escrito por Jesús Palacios. Decido en ese momento que eso es, precisamente, en lo que me quiero convertir.

De hecho, la relación que existe entre Hanussen y Marta Farra, con la que recorre Europa haciendo exhibiciones conjuntas, es el germen de Matrimonio Chariot y de algún efecto que incluyo en Ouija House.

Y el otro punto de inflexión que hace que me dedique al mentalismo es un show que vi de Jorge Astyaro. Tras un espectáculo suyo, compruebo que el mentalismo gana mucho en directo y eso me abre un mundo que veo que me interesa. Su espectáculo me descolocó, por una milésima de segundo llegué a pensar que quizás había algo más… Y eso, la posibilidad de lograr esa sensación con el mentalismo, es lo que me enganchó.

Entrevista a Raijenstein

P.- Entonces, ¿quiénes son tus principales influencias en el mentalismo y cómo les definirías con una frase?

R.- Evidentemente, Hanussen, que para mí es la fuerza de la voluntad.

También Uri Geller, de quien empecé a leerme todo, incluso libros descatalogados. Le definiría con esta frase: “No es la cuchara la que se dobla sino tu mente”. Para mí, Geller me fascina por cómo gestiona su carrera, cómo juega con la ambigüedad de si tiene o no poderes psíquicos. Me gusta porque es políticamente incorrecto.

Por supuesto, Derren Brown, a quien definiría con el nombre de uno de sus espectáculos: Enigma.

Y Aleister Crowley. “Haz tu voluntad. Es toda la ley”.

P.- ¿Qué libros han influido en tu formación como mentalista?

R.- Pues muchos que no están relacionados directamente con la magia. Por ejemplo, obras del teatro de lo absurdo, como La cantante calva o Inglés sin profesor de Ionesco. También una autora de literatura gótica como es Poppy Z. Brite. O toda la obra de William Burroughs y cómo mezcla la búsqueda de la telepatía y la percepción extrasensorial con diversas sustancias y drogas.

P.- ¿Qué otras ramas artísticas te han influenciado?

R.- Evidentemente, el cine. El cine independiente americano de finales de los 90 y principios del siglo XX, como el de Dave Clark, el cine documental de Paul Morrissey… O el cine de Roger Corman (El hombre que tenía rayos X en los ojos), Hitchcock… Y antes incluso que los anteriores, David Lynch y David Cronemberg.

Y la música. Me gustan los sonidos fronterizos, tipo synth pop.

P.- Y todo esto, ¿cómo se traduce en tus espectáculos? ¿Cuál es tu filosofía mágica?

R.- En Matrimonio Chariot, mi idea era hacer un espectáculo para pasárnoslo bien los que participábamos en él. Pero tenía un humor demasiado negro y me di cuenta de que, si quería seguir viviendo de esto, tenía que ampliar miras y hacer un espectáculo que gustara no sólo a mis amigos.

Ahora, con el espectáculo actual, ya he llegado a ese punto en el que sé qué es lo que funciona más y menos, y soy consciente de que tengo que hacer algo con lo que pueda llegar a un público más amplio, aunque a veces a mí sea algo que me cueste. En todo caso, me mantengo fiel a mis ideas originales, a un sentido del humor que no deja de ser un poco inquietante, creepy y oscuro.

Entrevista a Raijenstein

P.- ¿Qué buscas transmitir a tus espectadores con el mentalismo?

R.- Depende de cada espectáculo. Con La Mirada de Aleister Crowley me gustaba jugar con los límites y la ambigüedad de lo que era verdad o mentira. Pero me di cuenta de que, en algunos espectadores, eso generaba dudas reales. Y como mi intención no era que, después, fuesen a cualquier Sandro Rey a que les sacase la pasta, desde entonces me ocupo de intentar minimizar esa ambigüedad.

P.- Entonces, ¿tú crees que es necesario que un mentalista avise abiertamente de que lo que hace es sólo algo teatral?

R.- Yo, en Mentalismo en el Cine termino diciendo: “Que cada uno de ustedes siga pensando lo que desee, lo que quiera o lo que crea”. Yo creo que lo interesante del mentalismo es pasarle la pelota al espectador, que la experiencia sea un chispazo, un cortocircuito mental. El hacer que la persona se plantee después del show qué es cierto y qué no. Que la persona tenga que pensar. Un poco como sucede con en el teatro de vanguardia.

P.- ¿Qué efecto te ha costado más crear y cuál es el que más te gusta?

R.- Muchas veces, los efectos más sencillos pueden ser brutales. Un buen CR, por ejemplo. Mi primer intento, tras estudiarlo en Annemann con 17 años, no funcionó. Pero después, con los años, lo retomé y me di cuenta de que puede ser lo más sencillo del mundo técnicamente pero que, bien hecho, puede ser brutal y te puede servir para presentarlo de mil formas distintas. Para mí, el CR sería [el efecto] que más me ha costado y, también, el que más me gusta.

P.- ¿Cuáles son para ti los referentes actuales del mentalismo a nivel mundial?

R.- Como mentalista, me gusta mucho Derren Brown, sin duda.

Y como alguien que le dado una vuelta a los ejercicios de magia, David Blaine. Soy muy fan. Me encanta cómo presenta sus juegos, sin ese toque fashion de Criss Angel. Me fascina el tipo de magia que presenta: es algo fresco, nuevo, distinto…

P.- ¿Cómo ves el panorama mágico en España?

R.- Lo veo muy interesante. En Madrid hay mucha gente haciendo mentalismo, algunos desde hace años, otros más recientemente. Pero, por concretar: hay grandes mentalistas y amigos como Jorge Astyaro y Luis Pardo, que tienen carreras excitantes. Por otro lado, Talman me parece que tiene ideas brillantes. Y hay una nueva generación de mentalistas, como Fernando Figueras o Fito Crawford, muy interesante y con una visión muy personal del mentalismo.

P.- ¿Y qué echas en falta?

R.- Pues, quizás, otro tipo de sensibilidad a la hora de afrontar una historia y unos efectos. Retomar una visión más políticamente incorrecta, a todos los niveles, del mentalismo. Que es algo que yo sí intento hacer en mis espectáculos.

P.- ¿En qué está trabajando en estos momentos?

R.- Desde principios de año estoy inmerso en un nuevo proyecto: Madrid Fenómenos Extraños. De momento, sólo puedo contar que tiene lugar en un anticuario y que cuenta la historia real de un suceso ocurrido en el Madrid oculto, donde hace años el drama cambio la vida de muchas personas.  Y no puedo decir más. Así que, os dejo con el misterio de lo que sucede en esta experiencia…

Javier L. Noriega Madrid

One Response to ENTREVISTA A RAIJENSTEIN

  1. Cristina Rodriguez Recalde dice:

    He seguido a este mentalista en varios de sus espectáculos porque me parece actual, inquietante y con sentido del humor. Nunca salgo indiferente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *