Entrevista a “La magia en el camino”

dino2

Dino y Aldana son una pareja argentina que decidió seguir uno de sus deseos vitales y dejó todo lo que tenían establecido para viajar por el mundo.

Y en este viaje ocupa un lugar muy importante la magia, no únicamente como medida de financiación, sino también como forma de conexión con nuevas personas.

¿Quieres saber más? En ElTaumaturgo.com te lo contamos

Buenos días Dino.

Como se puede ver en vuestra web, siempre quisiste viajar por el mundo, desde niño. ¿Cuándo comenzó tu interés por la magia?

También desde niño. Siempre quería un mago para el festejo de mis cumpleaños.

En ese momento ni se me cruzaba por la cabeza aprender magia. Como dije recién siempre me gustó y de chico me regalaron varios juegos de magia. Más adelante Aldana, mi esposa, me regaló mi primer libro de magia y me parecía todo impracticable.

Luego, por casualidad, me llegó un mail con un asunto muy tentador: “Aprendé magia”. ¿Por qué no?, me dije. Y arranqué.

Luego estudié magia durante 5 años simplemente por hobbie. Yo trabajaba de ingeniero en sistemas, no de mago.

 

¿Y cómo fueron tus inicios en la misma?

Mis inicios, como creo que los de todo el mundo, eran de nervios ante cada juego que uno iba a hacer. Estaba tan preocupado por las técnicas, los pasos, las rutinas que no era capaz de sentirme artista. Arranqué con juegos automáticos para bajar la cantidad de cosas de las que tenía que ocuparme y preocuparme antes de hacer un juego.

El primer juego que aprendí fue un póker de Ases con una baraja pre-ordenada. Un juego muy simple que bien presentado sorprende muchísimo. Aún hoy lo hago en bares de vez en cuando.

Mi mentor fue Sérpico, mi profesor. Más adelante un mago colombiano que se llama Gitano y hoy me encanta Marko, el panameño.

Mis reales primeras actuaciones fueron viajando. En Holanda, en Letonia, Vietnam o China. De puro caradura. Cada día salía todo mucho mejor y bueno, hoy me puedo llamar artista. Ha pasado mucha agua bajo el puente.

En todos los años que lleváis juntos, Aldana ha debido de ver miles de juegos de magia y actuaciones. ¿Qué piensa del ilusionismo? ¿Ha aprendido algún juego, colabora en algunas actuaciones…?

Jaja, que buena pregunta.

Ella coincide conmigo sobre que la magia es un arte que atraviesa fronteras como una lanza. Cuando digo fronteras no digo solo geográficas. Me refiero a fronteras religiosas, de edad, de sexo, de color de piel, etc. Lo comprobamos muchísimas veces alrededor del mundo. Cuando el mago le pone una bola de esponja en la mano a una señora del restaurante más paquete de Madrid, a una bosquimana o a un chico hospitalizado, y cuando cualquiera de ellos abre la mano y en lugar de una sola bola aparecen dos, dibujan en su rostro la misma expresión de asombro y alegría. Creo que no hay otra cosa que genere esto de manera tan transversal.

Aldana sabe cómo hacer algunos juegos pero tiene miedo escénico y no le gusta la exposición. Una vez en una escuela rural en Swaziland, África, intentó hacer una figura de globoflexia para los chicos al final del show. La figura era una flor muy simple y la había practicado bastante. Tuve que intervenir y corregir la figura porque sino al niño le iba a entregar algo más bien parecido al pico de una regadera. Los nervios la traicionaron y no lo logró.

En las presentaciones solidarias y educativas que hacemos mientras viajamos ella saca las fotos y colaboraba con algunos juegos. Sus fotos son para mí muy importantes porque sabe captar los momentos exactos en los que las personas se sorprenden o ríen y verlas me hace sentir cada vez más convencido de la importancia de la magia para generar momentos divertidos e inolvidables.

Pero desde que nació Tahiel que ella casi no participa porque se queda con él (sino se mete en el escenario y quiere tocar todo, salvo en algunas escuelitas que se queda mezclado entre los chicos y disfruta del show) y yo tuve que adaptar los juegos.
En mis presentaciones rentadas no viene.

Y, por supuesto, no podemos olvidar al pequeño Tahiel. ¿Se siente interesado por la magia, ya?  ¿Apunta a seguir los pasos del padre?

Es increíble cómo los chicos maman lo que los padres hacen. Me imita y le encanta tocar mis cosas.

También disfruta mucho de participar en las presentaciones. Siempre dice “mi papá el mago” o “el mago Tahiel” y luego cierra la manito mostrando que ya no hay nada.

Ojalá ame esto como yo y algún día podamos compartir escenario.

dino

 

 

Hay una pregunta que sin duda es inevitable preguntarte: ¿Se puede vivir de la magia?

Claramente sí. Como en todo lo que uno hace, si le pone esfuerzo, insistencia y trabajo, lo puede lograr. En mi caso, desde que dejé la ingeniería solo me dedico a la magia. Trabajo en eventos, en bares y restaurantes, organizo talleres para padres y chicos, etcétera. Claro que los ingresos familiares se complementan con la venta de nuestro libro y con el trabajo freelance de Aldana. Pero trabajo solo de mago.

 

Y, vinculado con esto,  ¿qué otras fuentes de financiación tenéis, que permitan vivir viajando?

Como decía antes, vendemos nuestro libro “Magia es Viajar” (muchos magos de España ya lo han comprado) y Aldana trabaja de manera freelance. Edita y escribe textos escolares sobre ciencias sociales y publica notas sobre viajes en algunos medios.

Tenemos algunos ingresos “colaterales” que nos deja nuestro blog, (www.magiaenelcamino.com.ar) pero por ahora no es mucho.

 

Como decimos, realizas actuaciones en los diversos lugares a los que viajáis. ¿Qué tipo de magia sueles realizar? ¿Alguna especialidad?

Hago Salón y Close Up. Salón en hoteles y eventos privados y Close Up en Bares y restaurantes  a la gorra.

¿Y qué tipo de actuaciones?

Con respecto a la magia solidaria muchas veces nos invitan y muchas veces nos contactamos nosotros con los lugares. Cuando llegamos a un lugar (o, a veces, antes) nos contactamos con maestros rurales, o con los encargados de los hospitales o de los orfanatos. Otras veces, las personas nos invitan y contactan antes. Algunas ONGs nos han llevado a presentar nuestro proyecto educativo/mágico a los lugares donde ellos trabajan.

Con respecto a la parte rentada, lo que aparezca está bien. Yo me adapto. Lo importante es hacer magia para ganar dinero y poder seguir viajando.

Hice actuaciones en pequeños teatros a porcentaje de la recaudación, en mayo de 2015 hice muchas comuniones en Bilbao, en Holanda me contrató un restaurante, en la zona de bares de cada ciudad que visito voy a la gorra por las mesas, hice cumpleaños de gente que me conoció mientras yo estaba de viaje y justo conocía a alguien que tenía un evento, cambio noches de alojamiento por shows y luego paso la gorra, magia callejera en zonas turísticas o muy concurridas. Como dije: lo que venga.

 

En todas las entrevistas me gusta preguntar por la visión del mercado mágico. En este caso tengo que preguntarte por las diferencias en el mercado de la magia en los diversos países. ¿Cuáles son aquellos en los que resultó más sencillo conseguir buenas actuaciones? ¿Y los más complicados?

La convocatoria es el talón de Aquiles de las presentaciones en pequeñas salas. El secreto es la promoción del espectáculo y para eso hay que estar mucho tiempo antes para llevarla adelante, cosa que yo jamás puedo hacer porque me muevo mucho mientras viajo. No tengo manera de responder respecto a eso.

Pero respecto a los bares, Madrid, Ljubliana, Zagreb, Dubrovnik y en varias ciudades más, la gente es muy receptiva del artista callejero y de bares por lo que me iba muy bien. Lo más complicado para mí Portugal. Me costaba mucho que me digan que sí en una mesa y en la magia callejera las recaudaciones eran mínimas aunque la convocatoria era buena.

dino3

 

 

Mucha gente está empezando y posiblemente algunas actuaciones le salgan mal. Para ver que incluso los más grandes tienen malas actuaciones, ¿podríais contarnos cuál fue tu peor actuación?

Gracias por lo de los más grandes, jajaja.  Voy a traer acá una parte de mi libro donde cuento una actuación para el olvido.

Aclaración del mago: posiblemente esto que están a punto de leer no me deje bien parado por dos motivos. El primero, porque no me considero una persona espiritual y le atribuyo a la casualidad absoluta lo que me sucedió en aquella iglesia, y más de uno me dirá: “¿Viste? Eso te pasa por no creer”. Y el segundo motivo, porque lo que me pasó es para sentir vergüenza, simplemente por una cuestión cultural, y juro que dudé bastante si contarlo o no. Mucha gente cercana conoce la anécdota, pero hacerla pública en un libro cuyo objetivo es que lo lea la mayor cantidad de gente posible es, al menos, “sincericidio”.

 

La anécdota: Mientras sonaban los cánticos litúrgicos en el interior de la iglesia, yo estaba semiescondido tras una pared fuera del recinto, preparando mi show. Dos cosas me molestaban: unos niños curiosos que no me dejaban ordenar mi valija y una sensación estomacal que me indicaba que algo andaba mal. Sin entrar en detalles, en menos de diez segundos, todos se fueron: los niños y el motivo de mi malestar. Los primeros, a jugar a otro lado, y los segundos, a mi pantalón. Comencé a correr buscando un lugar para terminar con lo que ya se había desatado y era inevitable. Una señora, que vio mi gesto de desesperación, me señaló una letrina, y hacia allí me dirigí raudo. Con el permiso de todas las moscas, habría unas cinco mil, apoye mi valija de magia, contuve la respiración, y la primera parte del problema llegó a su fin. Era un desastre, no podía creer lo que me estaba pasando. Estaba en el medio del campo, con la valija a medio preparar, a punto de comenzar un show y con los pantalones cagados. Los pantalones, los calzoncillos, las medias y las zapatillas también. Como pude y caminando como quien se está recuperando de una operación de ambas rodillas a la vez, me acerqué hasta la puerta de la iglesia. Como Aldana estaba sentada detrás de todo, solo con chistarle me escuchó. Con gestos, le pedía que viniera y ella me decía que no, que fuera yo. Con mirada enérgica y como suplicando le repetí que viniera, y vino.

–Amor mío, me cagué encima, –le dije al oído.

–¿Quéeeee?

–Así como lo escuchaste, no preguntes más. Ayudame porque esto es un desastre. Por acá no hay nada para lavarme.

Nos alejamos de la iglesia y lo único que veíamos a nuestro alrededor eran dos o tres casas aisladas. Caminamos juntos hacia una de ellas y nos acercamos a una joven que estaba jugando con un niño. Aldana no podía contener la risa. Con gestos y un portuñol inentendible le preguntamos si había un baño. Nos señaló una pequeña construcción de tres paredes. En su interior, no había nada. Yo me quedé allí, y Aldana volvió a conversar con la joven para pedirle agua. A los pocos minutos, volvió con un balde lleno de agua y un jabón. Creo que la joven se dio cuenta de la situación. Me lavé lo mejor que pude e hice lo mismo con mi ropa. Me vestí con la ropa mojada y me quedé al sol para secarme como si fuera un espantapájaros. Luego de unos minutos, y así como estaba, volvimos para hacer el show. Yo me olía permanentemente a sucio, por no decir otra cosa, y me daba la sensación de que todo el mundo percibía el olor. “The show must go on” (el show debe continuar), dijo Freddie Mercury, y así lo hice hasta terminar. Me encontraba bastante apesadumbrado por la situación y no veía la hora de volver a la casa parroquial en Macias para bañarme y cambiarme de ropa. Una vez que terminó el show, comencé a ordenar mis cosas concentrado en terminar lo antes posible. Mientras secaba un vaso de vidrio que había usado durante el show y que había utilizado mil veces, se me rompió y una punta filosa se clavó en el nudillo del dedo mayor de mi mano derecha. Salía mucha sangre. Me dieron papel y me hice presión. Me quedé totalmente absorto. ¿Dos contratiempos semejantes en el mismo show? No lo podía creer. Nunca me había pasado algo así en ninguna presentación. De repente, me sentí mirando hacia la cruz de reojo y me imaginé esta conversación:

–¿Será que fuiste vos? ¿Estás enojado?

–Algo…hereje… ¡Te cagarás encima y te cortarás un dedo!

Pero a pesar de mi imaginación, sigo creyendo que fue una casualidad.

 

Y, por supuesto, no podemos dejar de hablar de vuestro libro, “Magia es viajar”. Un claro ejercicio de superación, escrito, editado y distribuido por vosotros mismos, ¿no? Habladnos un poco de él, cómo y cuándo decidisteis escribirlo, momentos duros y alegres del proceso…

Sí, tal cual. El libro es un compendio de vivencias alrededor del mundo viajando a dedo, en transporte público, durmiendo en casa de gente muchas veces que está en las antípodas culturales. Tiene una parte motivacional que es mi mutación de ingeniero a mago. De cómo me fui sintiendo cada vez más mago y menos ingeniero con el correr de los kilómetros.

Cuenta muchas experiencias haciendo magia viajando como la que conté recientemente, o como por ejemplo también mi primera vez haciendo magia en un hospital y cosas así. Es un muy lindo libro que se deja leer muy fácil, es muy llevadero. La gente nos escribe mails hermosos cuando lo termina y nos cuenta que no lo querían terminar. No porque les aburriera, jajaj, sino porque lo sentían muy compañero.

Arrancamos a escribirlo en 2013 y se publicó y lanzó en octubre de 2014. El motivo de que lo escribamos fue un poco a pedido del público que quería leer en otro formato lo que ya de por sí lo emocionaba, conmovía o divertía de nuestras entradas en el blog. No recuerdo momentos duros. Fue un trabajo arduo pero muy agradable. Recordar es vivir dos veces. Además Tahiel nació en diciembre de 2013, digamos que junto con el libro. Tuvimos un hijo y escribimos un libro al mismo tiempo. No es muy recomendable, jajaj. Se pierde pelo.

 

Y, por último, ¿qué nuevos proyectos (mágicos y de otras clases) tenéis pensados en este momento?

Bueno, estamos pensando un nuevo viaje de varios meses (aunque siempre tratamos de hacer viajes “más cortos”, como el que vamos a hacer en febrero a Puerto Madryn, en el sur de la Argentina) y arrancando la escritura de nuestro segundo libro.

En cuanto a la magia: seguir creciendo permanentemente.

 

Muchas gracias por todo, ¡espero que nos veamos en algún país próximamente!

De nada. ¡Muchas gracias a ustedes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>