70 CUMPLEAÑOS DE TAMARIZ

Juan Tamariz cumplió 70 años en Octubre del 2012. La revista digital El Taumaturgo, que patrocina la empresa MagosArtesanos, no podía permanecer ajena al acontecimiento que ha supuesto el 70 cumpleaños de nuestro mago más internacional: Juan Tamariz. Esperamos tener la oportunidad de hacerle una entrevista más adelante pero, por ahora, nos vamos a conformar con realizar un semblante de lo que ha significado hasta hoy. Y lo vamos a resumir en una frase de Juan con la que MagosArtesanos ha felicitado la llegada de éste año 2013: “Magia, Amor, Libertad, Humor y el resto es la nada”

¿Quieres saber más? En El Taumaturgo te lo contamos…

Juan Tamariz nació en Madrid el 18 de octubre de 1942. Su padre Julio de Écija y su madre Consuelo de Algeciras, tuvieron la culpa del comienzo de su afición mágica al llevarle a un teatro a ver la actuación de un mago. Ingresó en la SEI (Sociedad Española de Ilusionismo) a los 18 años, cuando la edad mínima de ingreso era de 20, comenzando su relación de amistad con Carlos Muro, Juan Antón y Arturo de Ascanio.

Actuó como payaso y titiritero, estudio 4 de los 5 años de la Licenciatura de Ciencias Físicas porque para estudiar cine le pedían tener 3 años de carrera. Estudió en la Escuela de Cine pero no llegó a graduarse como director porque la cerraron en 1970, aunque llegó a dirigir dos cortometrajes en 1967 y 1969, siendo guionista del último. Después fundó con otros compañeros la Escuela Mágica de Madrid.

En 1961 actuó por primera vez en televisión. En 1976 y principio de 1977 interpretó como actor al Tacañón Don Estrecho en el concurso “ Un, dos, tres, … responda otra vez” y continuó participando como mago en ediciones posteriores. Hizo sus propios programas: “Por arte de magia” (1981-1982) y “Magia Potagia” con Pepe Carroll para TVE, “Tantatachan” (1992) en Telemadrid, además de actuaciones internacionales.

Segundo premio en el Congreso Mágico Nacional de Zaragoza en 1962. Segundo premio mundial de micromagia con Juan Antón en 1970 concedido por la FISM. Premio Mundial de Cartomagia en el Congreso Mundial de Magia de París de 1973 con un número de cartas y monedas que se le conoce desde entonces como el “Número de París”. En 1992 la Academy of Arts le nombró Mago del Año. En 2009 se le otorgó en el Congreso Mundial de Pekín el premio honorífico en Teoría y Filosofía. En 2011 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (recogido por su hija Ana).

Su aportación a la magia es extensa, con técnicas cartomágicas como el Control Perpendicular de Tamariz, con teorías como el Método de las Pistas Falsas plasmado en su libro La Vía Mágica (1987), técnicas de presentación recogidas en Los Cinco Puntos Mágicos (1988), Sonata (1989) y su gran obra Sinfonía en Mnemónica Mayor (2000) reeditada por la Editorial Frakson junto a un dvd en 2010. Más recientemente ha editado Por Arte de Verbimagia (2005) junto a Gema Navarro relativa a la magia utilizando sólo la voz, Trukicartomagia (primera edición de 1970 reeditada en 2006) junto a Ramón Varela sobre la teoría y práctica de determinadas cartas y finalmente La Magia del FP  (revisión de un texto de 1992, editada en 2009) con teoría, práctica y técnica. Pero estamos de enhorabuena porque se encuentra ya “en el horno” un nuevo libro en el que acumula las experiencias adquiridas en los últimos 30 años. Y es que ya ha pasado un tiempo desde que publicara su primer libro “Monedas, monedas,…(y monedas) allá en el año 1969, al que seguirían Aprenda usted Magia (1973), Magia en el bar (1975) y Magicolor (1977) con la magia del cambio de color. Ha desarrollado la teoría psicológica en gran medida, dejándonos una buena colección de juegos y rutinas.

Las circunstancias hicieron que no se dedicara al cine, afortunadamente para la magia, pero toda la formación empleada le ha sido muy útil: los estudios en ciencias físicas seguro que le han dado una formación matemática adecuada, las prácticas como payaso y títere, así como su participación como actor, mago y presentador de sus propios programas en televisión han conseguido hacer de él un verdadero showman. Cuando alguien va a un espectáculo de Tamariz no sabe que va a ver, pero lo que sí sabe es que se va a divertir, seguro. Ha conjugado de tal manera la magia y el humor, que aunque para él lo importante sea el efecto mágico todavía hay mucha gente que, aun sabiendo que es mago, lo que realmente recuerda es que se lo pasó fenomenal, por encima del milagro mágico ofrecido.

Otro aspecto a destacar es el fomento que da al desarrollo de la magia. Tanto en las reuniones veraniegas ya sea en El Escorial o en su casa de San Fernando en Cádiz adonde acuden magos de todos los lugares, se comparten experiencias e inquietudes sobre diferentes aspectos de la magia, haciendo que ésta continúe avanzando. De hecho, el efecto de Triunfo en Abanico de Dani Daortiz fue un reto lanzado por Juan a Dani para conseguir ese efecto. También imparte clases en la Gran Escuela de Magia de Ana Tamariz, que su hija tiene en Madrid, así como conferencias. Estas últimas las ha dado hace poco en lugares como la Biblioteca Nacional, la SEI ó el Circo Price.

En cuanto a sus actuaciones, no para. Tanto a nivel nacional como internacional. Debe tener un bono VIP en vuelos, porque está de un sitio a otro constantemente junto a su pareja la maga Consuelo Lorgia. Solía traerle peonzas a su hijo pequeño de todos los sitios donde viajaba, así que supongo que podrá batir algún record guiness de peonzas. Y el caso es que aguanta físicamente el esfuerzo viajero y el tener que comer fuera de casa con frecuencia, a pesar de tener una apariencia falsamente frágil. En una de esas cenas improvisadas en un bar cerca de su casa después de una conferencia en la escuela de Ana, me decía a los postres con cargo de conciencia “No debo tomar. Me ha dicho el médico que tengo alto el azúcar”. Cuando puede actúa en Madrid, sobre todo en sitios  que, para mí, son prolongaciones de su casa: el Teatro Marquina, la Sala Galileo Galilei y el Circo Price. También organiza en la capital sus famosas Queimadas Mágicas dónde combina la magia con el líquido elemento y se puede hablar con él en los intermedios. No resulta raro verle comentar, mientras apura la taza, que no se explica cómo se ha producido alguno de los sucesos mágicos más impactantes.

Por último, una observación: ¿Recuerdan haber visto a Juan Tamariz, ya sea en vivo, en prensa ó en televisión, moreno? Supongo que no. Quizás tenga algo que ver que, normalmente, por el día duerme hasta entrada la tarde. Practica su magia con nocturnidad y alevosía, en el mejor sentido, y cuenta con la misdirection añadida del cansancio de los demás bien entrada la noche; él con los 70 recién cumplidos, aparentemente ni lo nota. Y resulta especialmente intenso poder disfrutar de su magia a esas horas.

En definitiva, sigamos disfrutando de sus espectáculos, de sus conferencias y de sus libros. En estos tiempos de crisis, un sorbo de esa magia destilada con el alambique tamariziano, seguro que nos da fuerzas para salir adelante.

Juan Carlos Herranz.

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