La Casa de la Brujita – Magia con mayúsculas

Como si fuera un buen augurio, el sol luce de pleno en la plaza de Chueca. Observo con agrado cómo las familias con sus chavales, de todas las edades, esperan ansiosos que algo ocurra. Y sucede. Por el cabo de la calle con rápidos y divertidos andares se acerca un extraño sombrero de pico y debajo de él un curioso elfo. Los gritos no se hacen esperar y los chicos anuncian a sus padres que todo está a punto de empezar.

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Jorgini, que así se llama el elfo, con un exquisito trato hacia los niños y lleno de humor para los adultos nos guía a todos hasta la Casa de la Brujita, y ¡señoras y señores créanme!, allí comienza la Magia.

Un piso real y especial a la vez. Con una cuidada ambientación en paredes y habitaciones, se nos pasa al salón principal donde unas mini sillas acomodan a los peques mientras los papis si quieren utilizan el cómodo sofá.

Es entonces cuando hace su aparición la brujita Patri Zenner. Y comienza el espectáculo.

Los juegos o rutinas mágicas se suceden de forma variada y fascinante mientras vamos conociendo cada vez más a quien las realiza: una maga de altos vuelos, en todos los sentidos, una maga hecha a sí misma, autodidacta, aunque con el apoyo y guía de su pareja y compañero profesional, el mago Víctor Cerro.

 

Premiada y reconocida en los círculos mágicos Patri Zenner defiende una magia tematizada que hace completa y redonda cada una de sus actuaciones. Herramienta ésta de la tematización teatral que debería ser obligatoria en casi todo espectáculo mágico. (Es una opinión personal, por supuesto.)

Pero volviendo a la casa de la brujita, a estas alturas los niños están fascinados e intrigados y los papas se sienten rodeados de la magia y de la ilusión que lo llena todo. No me puedo olvidar de una protagonista silenciosa pero que comparte la escena en todo momento, la lechuza Ladychuza. Es un imán para padres y niños y tiene su gran momento cuando se produce uno de los juegos más fascinantes del show: la brujita es capaz de ver, estando ciega, los objetos de padres y niños a través de los ojos de la lechuza.

 

Víctor Cerro irrumpe en escena en determinado momento para representar un papel que ayuda a aumentar más si cabe lo mágico del show: un amigo que no cree en la magia y que pone en tela de juicio, de forma harto divertida, la magia de Zenner.

Pero cuando crees que aquello ya no puede estar mejor, a los espectadores nos espera un final impresionante, genial en su idea y realización. Ya desde el comienzo de esta aventura tanto Elfo como Brujita nos avisan de que veremos a unos seres, que no se atreven ni a pronunciar y que habitan de forma especial en la casa. Unos seres mitológicos y originales del bosque, queridos de siempre por la literatura mágica, las hadas. Es entonces cuando hacemos un viaje a una habitación oscura y lejana de la casa para contemplar, si todo va bien, a dicha criatura y… aquí es donde abandono mi narración pues ya es obligación del lector descubrir en persona que las hadas existen gracias a la magia. El final del show es efectivo, teatral y mágico que es de lo que se trata.

 

No puedo por menos que recomendar este trabajo mágico teatral de la Casa de la Brujita, ya que es un ejemplo de como concebir un show mágico de forma distinta pero efectiva al 100%.

Raúl de Tomás.

2 Responses to La Casa de la Brujita – Magia con mayúsculas

  1. jose Mº Llacer Sanchez dice:

    debe ser estupendo
    saludps

  2. LUISA dice:

    Hemos estado hoy con mi hija y se lo ha pasado genial. Super entretenido para todos y muy original. Un gran trabajo. muy recomendable

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